Poesia

Amé su cuerpo entonces

Amé su cuerpo entonces y su alma. Su piel fue para mí la tierra firme; la soñé como un sexto continente no registrado en mapas

Amé su cuerpo entonces y su alma.

Su piel fue para mí la tierra firme;
la soñé como un sexto continente
no registrado en mapas todavía.

Soñé con la bahía de su boca.

Su pelo era una selva virgen
que abría su misterio mineral y oscuro.
soñé con las ciudades de sus pechos.

Los ríos de las venas que afloran en su piel
eran rutas abiertas
a la navegación y al gozo.

Se podía viajar en su mirada.

En las blancas llanura de sus mano
yo cultivé el maíz y buenas relaciones.

Después, no pude estar sino en su cercanía.

Otto Raúl González
(guatemalteco)

#Cultura, Artes y Espectáculos#literatura#Otto Raúl González

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