Paraguay sigue con sus falencias. Pero se alzó con la victoria merced a la lánguida actuación de Eslovaquia, que estuvo en la cancha prácticamente como mera decoración.
El DT Martino aún no encuentra la vuelta para dotar al equipo de mentalidad ganadora y la personalidad necesaria para este tipo de competencia.
Pero los puntos valen y los resultados se dan, suficientes motivos para seguir alimentando la ilusión de la afición futbolera que el equipo se clasifique para los octavos de final.
¡Aguante Paraguay!