Mercosur ha entrado en una profunda crisis. Esta vez el motivo no es el habitual, el estancamiento de más negociaciones con la Unión Europea y otros bloques económicos.
Paraguay, mantiene la posición más dura de rechazo frontal de ceder la presidencia rotativa del Mercosur a Venezuela, debido a la crisis política y económica que atraviesa dicho país, posición compartida –con matices- por Brasil y Argentina. En cambio Uruguay y Bolivia, que aún no es miembro pleno del bloque, están de acuerdo con hacer el traspaso a la República Bolivariana.
El presidente boliviano Evo Morales criticó que algunos países del bloque se opongan a este traspaso
La reacción del mandatario boliviano surgió luego de que Brasil pidiera a Uruguay que posponga la entrega de la presidencia a Venezuela hasta agosto, con el argumento de que la designación debe ser unánime, según dijo esta semana en Montevideo el canciller brasileño José Serra.
Está previsto que los cancilleres de los países miembros se reúnan en Montevideo el lunes 11 de julio para tratar este asunto y definir el traspaso de la presidencia de Uruguay al país caribeño, un cambio que por normativa ocurre cada seis meses. Por el momento, está descartada una Cumbre de Jefes de Estado
Sea cual fuere el resultado, este debate abrió un grieta similar a la ocurrida cuando suspendieron al Paraguay del bloque regional, pero esta vez inclusive puede llevar al Mercosur a su disolución.